No es una novela, no es un reportaje, pero sé lo que es: Es bueno
Una vez, leyendo una entrevista a Juan Madrid, leí que decía de Días contados , mi novela favorita, que algunos amigos le habían aconsejado, cuando se la había dado a leer, que la acortase, que sobraban páginas. Y les hizo caso, y la novela tal y como vio la luz me parece redonda. Algo parecido me sucede con las obras de Javier Cercas, pero al revés. Creo que les sobran páginas, al menos a las que yo he leído (que no son muchas, lo reconozco). También es cierto que cuando leí Soldados de Salamina ya me llovía sobre mojado: la misma sensación de que sobraban páginas me venía persiguiendo en novelas de Javier Marías o Belén Gopegui; novelas que a menudo me gustaban, pero sólo me sacaban un psch por el alargar, y alargar, y alargar situaciones que no aportaban. Y no es que yo crea que una novela debe tener una dimensión concreta, pero parece que, en literatura al menos, ...