Los nuevos Mosqueteros
Este mundial me ha hecho recordar mis veranos en Las Navas del Marqués y nuestros partidos de fútbol, chicos contra chicas, nada de once contra once porque no había tanto personal sino siete contra cuatro, o cinco contra tres, partidos en los que yo siempre me pedía ser portera, en parte porque no me gustaba correr y no corría nada, pero sobre todo porque la portera era la única que jugaba algo en el equipo de las chicas: el balón siempre estaba por allí, y las demás no se comían ni un colín. Así que sí, la final del mundial España-Argentina me ha recordado aquellos partidos porque el balón tampoco ha salido de la portería de Dibu Martínez (lo sé por San Google, no quiero echarme flores con un conocimiento del fútbol que no tengo): Según los comentaristas, han sido veinte ocasiones de gol de nuestra selección en la final. Vamos, como en mis partidos, que acababan siete-cero, pero cuando la portera no era yo acababan quince o veinte-cero, aunque a ...