Muñoz Molina, o rozando la perfección
Estoy leyendo El jinete polaco . De Muñoz Molina leí, cuando se publicó, El invierno en Lisboa , y me encantó: Era un perfecto homenaje, muy bien traído a la realidad española aunque sin perder el misterio de una buena novela negra, a la novela negra americana, ésa que tanto me gusta y que aquí en España han cultivado con toda solvencia Vázquez Montalbán, Juan Madrid y algún otro que no recuerdo. El jinete polaco llegó a mis manos por casualidad, gracias a la generosidad de la terraza de verano (y de invierno también) de un no sé cómo llamarlo, porque no es pub, ni café, ni cafetería, ni bar, es... una terraza con chiringuito dentro para cuando el frío arrecia, que aquí sólo hay cuatro meses de verano mal contados y el resto del tiempo ellos tienen que vivir y nosotros tenemos que salir (de casa). Pues bien, a los -y aquí llamaría a Salvador a que me sugiriera palabras con las que nombrar a los dueños...