Planificando
Tengo la manía desde hace tiempo de planificar mi tiempo. No es que sirva de mucho, porque luego nunca hago lo que pretendo, pero, no sé por qué, sigo intentándolo. Y digo más, si no lo hiciera creeria que algún extraterrestre habría invadido mi cuerpo y no seria yo. Porque siempre he intentado organizarme, aunque casi nunca lo haya conseguido. Y hoy no es el día, como diría Aragorn. Hoy no es el día de dejar de intentarlo, porque abandonar una rutina a mi edad es algo peligroso: ¿Con qué la sustituyes? ¿Cómo rellenas ese tiempo que has dedicado a planificar? ¿Cómo gestionas (tanto que está de moda ahora este palabro) el malestar que te generarían esas horas vacías, sin finalidad ni método, en que se convertiría tu vida si no planificaras? Y ahora peor, porque ahora que estás jubilada, todo depende de tí: No tienes horario laboral que te rellene parte del día, no tienes la excusa del cansancio para no planear tu tiempo libre, tus compromisos sociale...